27 diciembre 2008

El violín de Perlman


El violín de Itzhak Perlman no es de este mundo. Los sonidos que salen de sus entrañas se introducen en las mías y me hacen temblar.

Tiemblo de tristeza al ver lo que el ser humano es capaz de hacer.

"La Lista de Schindler" es una película maravillosa. El mago Spielberg demostró de lo que era capaz, pero el genio de John Williams componiendo no desmerece el de muchos compositores del siglo XIX. Su talento para encontrar la melodía adecuada está fuera de toda duda.

Sólo faltaba Itzhak Perlman con su violín para elevar la música a lo más hondo del corazón.




A veces es casi más emocionante ver al músico tocar que adornarlo con imágenes (la música comienza a los 45 segundos de entrevista):





25 diciembre 2008

Glenn Gould y la música para insomnes




Entre los insomnes de la historia se encuentra el Conde Hermann Carl von Keyserling (1696-1764) de Dresde. Como no podía dormir, no se le ocurría otra cosa que requerir los servicios del clavicordista de su corte para que le entretuviera tocando música a altas horas de la madrugada.

El conde encargó a J.S. Bach la composición de unas variaciones para que tocara su clavicordista. Este desafortunado músico se llamaba Johann Gottlieb Goldberg, y con su nombre han sido bautizadas las variaciones: "Variaciones Goldberg".

Son una delicia todas ellas, pero a mí lo que más me seduce es el tema inicial (que luego será repetido en diferentes formas en cada una de las variaciones). Es delicado, sutil...

En este vídeo podéis ver a un músico especial: Glenn Gould.

Era un tipo extraordinario. Se sentaba en una silla premeditadamente bajita (con las patas recortadas) quedando su cara casi en el teclado del piano. Aparecía en los conciertos con abrigos aunque hiciera mucho calor, canturreaba la melodía mientras tocaba (esto lo podéis apreciar, si prestáis atención, en el vídeo de este post).

En plena cumbre de su carrera decidió no actuar nunca más y dedicarse única y exclusivamente a grabar, cosa impensable para cualquier otro músico clásico, que se pasaría gran parte de su vida dando conciertos.

En todo caso, dentro de esa apariencia de niño extravagante (se cree que padecía del Síndrome de Asperger) se encontraba un músico excepcional, que nunca dejó a nadie indeferente.

Escuchad el tema inicial (hasta el minuto 2:53) y las primeras variaciones de las "Variaciones Goldberg":




Aquí sí que se le escucha canturrear bien. Interpreta la Partita nº 2 de Bach:




Evidentemente, no siempre tocaba solo. Concierto de Brandemburgo nº 5 (tercer movimiento), cómo no, de J.S. Bach:







23 diciembre 2008

Minimalismo y cine: "El piano"

Otra película preciosa para apreciar la aportación de la música minimalista al cine es "El Piano". Ya hablamos anteriormente del minimalismo en un post sobre Yann Tiersen y la película "Amelie".

Michael Nyman, el autor de la banda sonora de "El Piano", es un renombrado compositor con obras clásicas y no clásicas a sus espaldas, todas ellas más que interesantes.

La tensión acumulada por la protagonista, muda, obligada a casarse con un hombre a quien no quiere y a vivir muy lejos de su casa, se manifiesta perfectamente en la música que toca en el piano. Con este instrumento expresa sus sentimientos, inundados de dolor. La música minimalista de Nyman define perfectamente este estado de ánimo.


21 diciembre 2008

Minimalismo y cine: la dulce película "Amelie"

El minimalismo musical tiende a utilizar exclusivamente unos elementos mínimos, básicos, con los que construir la obra.

Así, habitualmente se utiliza la repetición de frases musicales cortas, que varían sólo un poquito de una a la siguiente.
El pulso es constante.
El ritmo se mantiene matemáticamente.
La armonía tonal se va manifestando poco a poco en los acordes desarrollados del acompañamiento, que se repiten uno tras otro en una rueda sin fin.

Yann Tiersen
(músico francés) compuso la banda sonora de la delicada película "El fabuloso destino de Amelie Poulin", proyectada en España con el más sencillo título de "Amelie".

Es una delicia de película. No me canso de escuchar su música y de ver sus imágenes. Cuando la he proyectado en clase los alumnos, lejos de aburrirse, se han dejado hipnotizar por el ambiente de sueño romántico que crea.





05 diciembre 2008